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Volumen 20. Número 1

Behavioral Psychology/Psicología Conductual, 2012,

Volumen 20, Número 1

Número monográfico sobre Inteligencia Emocional

20 €
Mon2012

Behavioral Psychology/Psicología Conductual, 2012, Volumen 20, Número 1

(Número monográfico sobre “Inteligencia emocional”)

 

Inteligencia emocional y aculturación (pp. 15-41)

Paul G. Schmitz1 y Florian Schmitz2

1Universidad de Bonn; 2Universidad de Freiburg (Alemania)

 

Investigaciones previas muestran que los emigrantes desarrollan diversos estilos de ajuste a una nueva cultura. El presente estudio se centra en dos cuestiones: (1) ¿Por qué algunos emigrantes prefieren un estilo de aculturación mientras otros adoptan otros? y (2) ¿Por qué algunos emigrantes revelan mayores niveles de ajuste que otros? En una muestra de 349 inmigrantes que vivían en Alemania (199 turcos y 150 norte-africanos), investigamos la influencia de la inteligencia emocional (IE) con la “Escala de inteligencia emocional percibida” (Trait-Meta Mood Scale, TMMS). Los estilos de aculturación fueron evaluados con la “Escala de actitudes de aculturación” (Acculturation Attitudes Scale, AAS) así como indicadores de comportamientos de aculturación. El ajuste fue evaluado con la “Escala de satisfacción con la vida” (Satisfaction with Life Scale, SWLS), la “Escala subjetiva de la felicidad” (Subjective Happiness Scale, SHS) y el “Inventario de depresión, de Beck” (Beck Depression Inventory, BDI) como un indicador de desajuste. Igualmente, evaluamos la injusticia y discriminación percibidas. Los hallazgos mostraron que la IE y sus subcomponentes estaban relacionados con formas beneficiosas de actitudes y comportamientos de aculturación. La IE afectaba a experiencias de aculturación tales como la discriminación y la injusticia percibidas así como a diversos indicadores de ajuste.

 

 

La percepción emocional como predictor estable del ajuste psicosocial en la adolescencia (pp. 43-58)

Raquel Palomera1, José Martín Salguero2 y Desiree Ruiz-Aranda2

1Universidad de Cantabria; 2Universidad de Málaga (España)

 

Las emociones son una fuente muy valiosa de información para nuestra adaptación y bienestar. Dentro de nuestras habilidades para procesar la información emocional, la literatura científica ha mostrado cómo la percepción emocional es fundamental para comenzar dicho proceso con éxito. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados en este ámbito han utilizado muestras adultas o clínicas. En este trabajo investigamos, mediante un estudio longitudinal prospectivo, la influencia de la percepción emocional sobre el ajuste psicosocial de una muestra de estudiantes de secundaria. Los resultados muestran que la habilidad para percibir emociones es un predictor estable de un menor desajuste clínico y emocional y de un mayor ajuste personal. Además, estos resultados se mantienen incluso tras controlar los niveles previos de ajuste. Igualmente, encontramos importantes diferencias de sexo y edad en la relación entre percepción emocional y el ajuste psicosocial. Se discute acerca de las posibles implicaciones educativas de los resultados y de futuras líneas de trabajo en el campo de la percepción emocional y la inteligencia emocional.

 

 

 

 

 

Adolescentes en situación de riesgo psicosocial ¿Qué papel juega la inteligencia emocional? (pp. 59-75)

María Alicia Zavala1 e Isaura López2

1Universidad de Guanajuato; 2Universidad de la Salle Bajío (México)

 

Este estudio tuvo como objetivo analizar el papel de la inteligencia emocional percibida (IEP) y sus componentes en la disposición hacia conductas de riesgo psicosocial en 829 adolescentes mexicanos de escuelas secundarias públicas situadas en zonas de bajos recursos económicos, con una edad de entre 13 y 15 años. Se utilizó el “Inventario de coeficiente emocional de Bar-On: versión juvenil” (Bar-On Emotional Quotient Inventory: Youth version, Bar-On EQ-i: YV; Bar-On y Parker, 2004) y el “Inventario clínico para adolescentes, de Millon” (Millon Adolescent Clinical Inventory, MACI; Millon, 2004). Se encontraron correlaciones negativas entre la IEP y sus componentes con los trastornos alimentarios, el abuso de sustancias, la predisposición a la delincuencia, la propensión a la impulsividad, los sentimientos de ansiedad, el afecto depresivo y la tendencia suicida. Los modelos de regresión múltiple obtenidos para cada una de las conductas de riesgo destacan la influencia del sexo como un factor que varía conjuntamente con el coeficiente emocional y sus componentes en la disposición de los adolescentes hacia las conductas de riesgo analizadas.

 

 

Diferencias de sexo en inteligencia emocional: efecto de mediación de la edad (pp. 77-89)

Pablo Fernández-Berrocal, Rosario Cabello, Ruth Castillo y Natalio Extremera

Universidad de Málaga (España)

 

¿Son las mujeres más inteligentes emocionalmente que los hombres? Actualmente sigue vigente la visión, tanto popular como académica, de que el género femenino se vincula con un mejor conocimiento de las emociones. ¿Es realmente cierta esta cuestión o se trata de un estereotipo más? En este artículo consideramos la relación entre el sexo y la inteligencia emocional (IE) evaluada con el “Test de inteligencia emocional Mayer- Salovey-Caruso” (Mayer-Salovey-Caruso Emotional Intelligence Test, MSCEIT), controlando la edad, como una de las principales características sociodemográficas que interacciona con el sexo y con la IE, para esclarecer cómo influyen las diferencias de sexo en la IE. Encontramos que las diferencias de sexo inicialmente halladas en IE quedan mediadas totalmente por la edad en las ramas facilitación y comprensión, el área estratégica y la puntuación total y, de forma parcial en manejo emocional. Estos datos sugieren que es necesario ser cautelosos a la hora de concluir que el sexo es determinante en la IE de las personas, sin haber examinado las posibles interacciones que otras variables puedan establecer con el sexo en su predicción.

 

 

Inteligencia emocional en el contexto académico portugués: estudios de validez del “Cuestionario de competencias y habilidades emocionales” (ESCQ) (pp. 91-102)

Luísa Faria1 y Nelson Lima-Santos2

1Universidad de Oporto; 2Universidad Fernando Pessoa (Portugal)

 

Este artículo presenta la validación del “Cuestionario de competencias y habilidades emocionales” (Emotional Skills and Competence Questionnaire, ESCQ; Taksic, 2000, 2001) en el contexto académico portugués y compararlo con la versión croata original. El ESCQ es una medida emocional de autoinforme, basada en el modelo de Mayer y Salovey, con 45 ítems y tres subescalas: Percibir y comprender la emoción, Expresar y nombrar la emoción, y Manejar y regular la emoción. Fue aplicado colectivamente durante las clases regulares a 730 alumnos de Portugal, 381 de la enseñanza secundaria y 349 universitarios. Globalmente, los valores de alfa fueron buenos y parecidos a los de la versión original (> 0,80), excepto en Manejar y regular la emoción (0,67). El análisis factorial confirmatorio mostró que el modelo con mejor ajuste contiene dos factores correlacionados (0,55; percepción y expresión), incluyendo solamente 11 ítems de la escala original (r2> 0,30). La sensibilidad y el poder discriminativo fueron satisfactorios. Estos resultados son prometedores, pero se necesitan otros estudios de validación con muestras más amplias en el futuro.

 

 

Inteligencia emocional y clima familiar (pp. 103-117)

Mª Trinidad Sánchez-Núñez y José Miguel Latorre Postigo

Universidad de Castilla-La Mancha (España)

 

Este estudio tiene como objetivo analizar la relación entre la inteligencia emocional (IE) autoinformada por los hijos y la IE percibida sobre sus padres con la percepción del clima familiar. El marco teórico que lo sustenta es el Modelo de habilidad de Mayer y Salovey (1997) y las medidas de autoinforme relacionadas con éste. La muestra la componen 156 hijos (71 varones y 85 mujeres). La escala para evaluar la IE fue la TMMS-24 (Fernández-Berrocal, Extremera y Ramos, 2004) y una adaptación de ésta, la PTMMS-24 para evaluar la percepción de los hijos sobre la IE de sus padres en cada uno de los factores, Atención, Claridad y Reparación. El clima familiar percibido fue evaluado con la escala FES (Moos, Moos y Trickett, 1995). Se encontraron relaciones significativas entre la percepción de la IE de los padres y el clima familiar percibido por los hijos. Los análisis de regresión estratificados por bloques de cada subescala del clima familiar, muestran cómo tanto la IE auroinformada como la IE percibida son buenos predictores de factores como la expresividad en el clima familiar.

 

 

La inteligencia emocional percibida y su relación con el apego adulto (pp. 119-135)

Mª del Carmen Aguilar-Luzón, Antonia Calvo-Salguero y Adelaida Monteoliva-Sánchez

Universidad de Granada (España)

 

El objetivo de este estudio ha sido examinar el papel predictivo del apego sobre las dimensiones (atención, claridad y regulación emocional) de la inteligencia emocional percibida (IEP), una vez controladas variables como el sexo y la edad. Para ello, 144 estudiantes universitarios contestaron la “Escala de inteligencia emocional percibida” (TMMS-24) y el “Cuestionario sobre experiencias en las relaciones cercanas” (ECR). Los resultados indican que la seguridad en el apego, frente a la inseguridad, se relaciona con puntuaciones más elevadas en dos de las dimensiones de la IEP (atención y claridad emocional) y que estos resultados cambian según se adopten medidas de apego categóricas o dimensionales, especialmente cuando se comparan ante la regulación emocional. El estudio pone de relieve la necesidad de considerar las dimensiones de apego –ansiedad y evitación– junto con otras variables como predictores de la IEP.

 

 

Manejo del estrés como competencia de la inteligencia emocional en alumnos (pp. 137-149)

Marta Sáinz, Mercedes Ferrando, Daniel Hernández, María del Carmen Fernández, Carmen Ferrándiz, Rosario Bermejo y María Dolores Prieto

Universidad de Murcia (España)

 

El trabajo analiza la autopercepción del manejo del estrés atendiendo al nivel de inteligencia (baja, media y alta) en una muestra de 679 alumnos (46,50% chicos y 53,50% chicas), con edades comprendidas entre los 12 y 18 años (M= 13,90; DT= 1,28). Todos ellos cursan sus estudios de Educación Secundaria Obligatoria en distintos centros concertados de la Comunidad Valenciana (España). El manejo del estrés se valoró mediante el “Inventario de inteligencia emocional de Bar-On” (EQ-i:YV; Bar-On y Parker, 2000) y las aptitudes intelectuales mediante el “Test de aptitudes diferenciales” (DAT-5; Bennett, Seashore y Wesman, 2000). Además, un total de 406 padres y 103 profesores informaron sobre el manejo del estrés de dichos alumnos utilizando el EQ-i:YV-O (Bar-On y Parker, en prensa). Los datos apuntan a la existencia de diferencias estadísticamente significativas en autopercepción del manejo del estrés según el nivel intelectual manifestado por los participantes.

 

 

Análisis de las relaciones entre inteligencia emocional percibida, balanza afectiva y desgaste profesional (pp. 151-168)

José Mª Augusto-Landa, Esther López-Zafra, M. Pilar Berrios-Martos y Manuel Pulido-Martos

Universidad de Jaén (España)

 

Este estudio examinó la asociación entre la inteligencia emocional percibida (IEP) y la balanza de afecto (positivo y negativo) y su impacto en la predicción del síndrome del quemado en una muestra de maestros españoles. Además, se propone un modelo de relaciones mediante ecuaciones estructurales (SEM). Una muestra de 251 maestros de educación primaria contestó un cuestionario que incluía las variables de interés. El modelo propuesto explica un 37% de la varianza de cansancio emocional, un 57% de la varianza de despersonalización y de un 67% de la varianza de realización personal. El modelo teniendo en cuenta todas las dimensiones explica el 80% de la variable latente del síndrome. Las implicaciones y limitaciones del estudio son explicadas en el presente artículo.

 

 

Inteligencia emocional percibida e implicación en diversos tipos de acoso escolar (pp. 169-181)

Paz Elipe1, Rosario Ortega2, Simon C. Hunter3 y Rosario del Rey4

1Universidad de Jaén; 2Universidad de Córdoba (España); 3Universidad de Strathclyde (Reino Unido); 4Universidad de Sevilla (España)

 

La inteligencia emocional es un constructo que se ha incorporado en los últimos años al campo de la psicología de la educación. No obstante, pocas investigaciones han abordado el tema en el marco de la dinámica social de las aulas escolares. Estudios previos ponen de manifiesto que el meta-conocimiento sobre las propias competencias emocionales, inteligencia emocional percibida (IEP), es un elemento diferencial entre los escolares que se implican o no en fenómenos de acoso escolar (bullying). El presente estudio trata de ir más allá y profundizar en lo que acontece cuando estos fenómenos de acoso están mediados por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (cyberbullying). La muestra estuvo formada por 5759 estudiantes adolescentes andaluces. Los resultados ponen de manifiesto que si bien la IEP discrimina el tipo de implicación en el acoso escolar, no ocurre lo mismo en el cyberbullying. Se discuten los resultados con relación a las posibles diferencias en gestión emocional entre los fenómenos de acoso escolar y cyberbullying.

 

 

Estrategias de afrontamiento resilientes y regulación emocional: predictores de satisfacción con la vida (pp. 183-196) 

Joaquín T. Limonero1, Joaquín Tomás-Sábado2, Jordi Fernández-Castro1,

Mª José Gómez-Romero3 y Amor Ardilla-Herrero2

1Universidad Autónoma de Barcelona; 2Escuela de Enfermería Gimbernat; 3Egarsat (España)

 

Los objetivos del presente trabajo fueron: (1) analizar la relación entre resiliencia y satisfacción con la vida y (2) analizar si esta relación está moderada o mediada por la regulación emocional percibida. Una muestra de 254 estudiantes universitarios respondieron diferentes cuestionarios: la subescala de Reparación emocional percibida (REP) de la “Escala de inteligencia emocional percibida” (TMMS-24), la “Escala breve de estrategias resilientes” (BRCS) y la “Escala de satisfacción con la vida” (SWLS). Los estudiantes con altas puntuaciones en BRCS presentaban mayores niveles de REP y de SWLS. Se observó también que los que presentaban altos niveles de BRCS y REP, presentaban mayor SWLS. Por otra parte, se observaron correlaciones positivas entre las puntuaciones obtenidas en BRCS, REP y SWLS. Los análisis de regresión realizados descartan el posible efecto mediador y moderador de la regulación emocional en la relación encontrada entre resiliencia y satisfacción con la vida. Se analizan las implicaciones que estos resultados pueden tener sobre la satisfacción con la vida y en la forma de afrontar las situaciones adversas o estresantes de la vida.

 

 

Me siento triste ¿y ahora qué hago? Análisis de las estrategias de regulación que utilizan las personas emocionalmente inteligentes (pp. 197-209) 

Natalio Extremera, Vanesa González-Herero, Pilar Rueda y Pablo Fernández-Berrocal

Universidad de Málaga (España)

 

El objetivo principal de este estudio es analizar la frecuencia y la eficacia de las estrategias de regulación que utilizan las personas cuando se sienten tristes, conocer cómo se asocian las estrategias de regulación con la subescala de manejo emocional de una medida de habilidad de inteligencia emocional y examinar las relaciones que mantienen con la sintomatología depresiva. La muestra estuvo compuesta por 400 participantes. Se utilizaron el “Cuestionario de estrategias de autorregulación del estado de ánimo”, el “Inventario de depresión de Beck” y la subescala de Manejo emocional del “Test de inteligencia emocional de Mayer, Salovey, Caruso”. Los resultados indicaron que la estrategia más eficaz para regular la tristeza era “llamar, hablar o estar con alguien”. Mayores niveles en regulación emocional se asociaron con menor depresión, así como con el uso de distintas estrategias para manejar la tristeza. Asimismo, la escala de manejo emocional explicó parte de la varianza de la depresión más allá de las estrategias de regulación. Finalmente, se discuten las implicaciones de estos hallazgos.

 

 

La inteligencia emocional y el sentido del humor como variables predictoras del bienestar subjetivo (pp. 211-227)

M. Pilar Berrios-Martos, Manuel Pulido-Martos, José María Augusto-Landa y Esther López-Zafra

Universidad de Jaén (España)

 

El objetivo de este trabajo ha sido analizar la relación y la capacidad predictiva de la inteligencia emocional (IE) y el sentido del humor (SH) sobre dos dimensiones del bienestar subjetivo: el bienestar psicológico subjetivo (BPS) y el bienestar material subjetivo (BMS). Los estudios previos han observado una relación entre estos constructos y la inteligencia emocional pero de manera separada. Un total de 113 participantes entre 18 y 27 años (M= 19,6; DT= 3,9), han completado una medida de habilidad de IE, un cuestionario de SH y una escala de bienestar subjetivo. Nuestros resultados muestran que la creación de humor, la apreciación de humor y el uso del humor en el afrontamiento de problemas predicen el BPS y que la apreciación de humor y el manejo emocional predicen el BMS. Este estudio mostró que el SH y la IE influyen en el bienestar subjetivo y aportó pruebas empíricas acerca del efecto diferencial de los componentes del SH y de la IE en el BPS y en el BMS.